jueves, 16 de agosto de 2012

Discurso Inaugural de la Presidenta de la IFLA Ingrid Parent

Bibliotecas – Un motor del cambio: Inspiradoras, Sorprendentes, Fortalecedoras

Estimados compañeros:
Como Presidenta de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas, es para mí un gran placer darles las bienvenida al 78 Congreso y Asamblea General Anual en la maravillosa e histórica ciudad de Helsinki.
Estamos muy agradecidos de que nuestros colegas finlandeses se hayan ofrecido a ser nuestros anfitriones en el Congreso de este año.
El maravilloso apoyo del sistema bibliotecario finlandés, así como su determinación para que todos los ciudadanos del país puedan acceder gratuitamente a los contenidos de las bibliotecas, hacen que este lugar sea especialmente apropiado para la reunión que se celebrará durante esta semana. Que una filosofía tan progresista se vea ratificada por la política del país habla muy bien sobre la determinación de los finlandeses de convertir las bibliotecas en el pilar básico sobre el que se sustenta su democracia.
Por mi parte, quisiera agradecer de corazón y dar mi enhorabuena a todos nuestros compañeros de la IFLA en el Comité Nacional que han trabajado muy duramente para hacer que este Congreso sea una realidad. Que un congreso como éste llegue a buen puerto es un trabajo enorme que exige una gran dedicación y pasión.
Desde un punto de vista más personal, quisiera reconocer especialmente la labor de dos personas que están entre el público. Una de ellas es el Dr. David Farrar, Gerente y Vicerrector de mi institución, la Universidad de British Columbia. Estoy encantada de que se haya unido a nosotros en este congreso para conocer de primera mano el importante trabajo que realizan la IFLA y las bibliotecas de todo el mundo. A través de la figura de Dave, quisiera expresar mi gratitud a la Universidad por permitirme dejar durante un tiempo mis responsabilidades como bibliotecaria universitaria, con el fin de dedicarme a mis tareas como Presidenta de la IFLA. Como pueden imaginar es muy difícil combinar ambos trabajos y le estoy muy agradecida a la UBC por facilitarme esta labor.
Y finalmente, quiero expresar mi agradecimiento a mi marido, Marc Parent, que también se encuentra entre los asistentes. No son muchas las ocasiones que una tiene de agradecer (y probablemente también de avergonzar) a alguien delante de miles de personas, y yo quisiera aprovechar esta ocasión. Ha sido increíblemente paciente con mis frecuentes ausencias. Muchas gracias Marc. Y alegra esa cara, ya solo queda la mitad de mi Presidencia, así que pronto me verás mucho más a menudo ¡y más pronto de lo que piensas!
He titulado mi conferencia Bibliotecas – Un motor del cambio: Inspiradoras… Sorprendentes… Fortalecedoras. Este título es, por supuesto, una combinación de mi Tema Presidencial y del tema del congreso. Espero que, durante los próximos días, podáis comprobar lo adecuada que resulta esta combinación.
Mi Tema Presidencial Bibliotecas – Un motor del Cambio, parte de los siguientes principios:
• Inclusión, pues nos encontramos en una posición única para ser el centro de la democratización del acceso a la información de toda la gente, independientemente de su origen étnico, religión, edad, o idioma.
• Transformación, ya que podemos, literalmente, cambiar vidas siendo el centro, no solo de la investigación, el estudio y el simple placer de la lectura a nivel individual, sino también creando espacios que fomenten la interacción social y el diálogo entre ciudadanos y vecinos.
• Innovación, pues buscamos maneras creativas para mejorar la experiencia de los usuarios; y finalmente
• Convergencia de recursos e iniciativas para unir a todos los profesionales de la información.
Poner estos principios en práctica será muy importante si queremos, durante los próximos años, convertir a las bibliotecas en un verdadero motor del cambio, de un cambio positivo.
Una de las mejoras cosas que tiene ser Presidenta de la IFLA es la oportunidad de conocer a la fabulosa comunidad internacional de bibliotecarios y asociaciones que los representan. Y he sido testigo de lo Inspiradoras, Sorprendentes y Fortalecedoras que pueden llegar a ser las bibliotecas.
No fue muy difícil inspirarse el pasado septiembre cuando hablé en el congreso de Túnez cuyo tema2 trataba sobre el importante papel que desempeña la lectura en la sociedad. Había 110 asistentes que representaban a países del Norte de África, Norteamérica, Europa, Oriente Medio y Asia. Fue fascinante escuchar distintas perspectivas sobre cómo la lectura puede ayudar a las comunidades a crear puentes que unan distintas generaciones, sexos y culturas.
Pero, por supuesto, siendo donde era la reunión, había mucho más en juego. Túnez, como bien recordarán, fue el primer país que se rebeló contra un gobierno represivo durante lo que se llamó la Primavera Árabe. Durante mi estancia allí pude comprobar la sed de conocimiento de los jóvenes (y no tan jóvenes) y un gran deseo de acceder a tanta información como pudieran y, para ello, van cada vez más a las bibliotecas que es donde se les puede ofrecer esa información.
Tampoco fue difícil deleitarse el pasado diciembre en España al ser testigo del increíble orgullo de los españoles cuando celebraron el 300 Aniversario de su Biblioteca Nacional. La alegría de la gente por su tesoro nacional, tan lleno de cultura e historia, fue absolutamente contagiosa.
La inauguración de una exposición fantástica dio el pistoletazo de salida a un año lleno de eventos. El Rey y la Reina de España asistieron y se mostraron interesados e impresionados por la colección de la Biblioteca Nacional, un patrimonio que se debe proteger y hacer accesible a todos. La prensa cubrió todos estos eventos con gran detalle y mejoró considerablemente la imagen de la Biblioteca Nacional y de todas las bibliotecas en España.
Más cerca de casa, en Canadá, asistí al ‘Congrès des milieux documentaires du Québec’ donde, junto a dos distinguidos colegas de la IFLA3, señalé el importante papel que la IFLA, como asociación internacional, desempeña en el apoyo a las bibliotecas. Este congreso anual reúne a distintas asociaciones de bibliotecarios, archiveros y otros profesionales de la información, convirtiéndose en gran evento que atrae a miles de asistentes. Fueron extremadamente corteses conmigo como Presidenta de la IFLA, hasta el punto de que organizaron un evento en mi honor.
Participé en otras reuniones igualmente productivas y con muchos asistentes con mis colegas de asociaciones de bibliotecarios de distintas partes de Canadá, en Ontario, Columbia Británica, así como en nuestro congreso anual de la asociación nacional. Al igual que en Finlandia, el uso de las bibliotecas en Canadá es muy alto y, al igual que nuestros homólogos finlandeses, los bibliotecarios canadienses son líderes en el desarrollo de prácticas innovadoras. Un ejemplo en mi país ha sido el rediseño creativo del espacio físico, desarrollando áreas flexibles que respondan a un amplio abanico de necesidades de los usuarios, desde el estudio individual hasta el trabajo en grupo. En todas mis reuniones con colegas canadienses, todos mostraron un gran interés por el trabajo que realiza la IFLA y por explorar qué se puede hacer a nivel internacional.
Uno de los momentos que más me enorgulleció tuvo lugar en abril durante mi primera Reunión Presidencial celebrada en Vancouver. Fue realmente conmovedor atestiguar el enriquecimiento que experimentaron todos los participantes a esta reunión internacional que trataba sobre el Conocimiento Indígena: prioridades locales, contextos globales. Fueron dos días de discusión extraordinariamente informativos y conmovedores con ponentes indígenas de Canadá, Finlandia, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia.
Nos reunimos para compartir nuestras perspectivas sobre la organización, propiedad y custodia del conocimiento y de la información tradicional.
Pero fue mucho más que eso. A través de los ponentes, conocí algunos de los elementos más trágicos y dolorosos de la historia entre ciudadanos indígenas y no indígenas de muchas naciones. Elementos dolorosos que tienen un impacto directo y dañino sobre las culturas indígenas. Pero los participantes también se mostraron esperanzados de cara al futuro y ofrecieron ejemplos de nuevos métodos para recoger y difundir la información que respetan las tradiciones indígenas y, al mismo tiempo, se abren tanto como pueden a otros.
Como pueden imaginar, el evento fue mucho más allá del mero hecho de compartir información. Fue muy conmovedor y a veces casi se me saltaron las lágrimas, incluso sin entender sus lenguas, al ver cómo representantes aborígenes y de las primeras naciones compartían sus perspectivas con palabras y canciones, en sus lenguas nativas.
Una de las participantes fue Tuija Guttorm, bibliotecaria del Centro Cultural Saami en Inari, Finlandia. Habló con pasión acerca del proyecto Biblioteca Transversal en su comunidad, que pretende dar a conocer la cultura y la literatura Saami dentro de su comunidad. Fue especialmente emocionante escucharla decir, al final de la conferencia, que cuando escuchó las canciones se dio cuenta de que no estaba sola y de que tiene hermanos y hermanas en todo el mundo.
Tal vez lo más gratificante fue escuchar al Gran Jefe Ed John, que entre otros títulos, es el Representante de Norteamérica en el Foro Permanente sobre Temas Indígenas de las Naciones Unidas. Elogió a la IFLA por organizar una sesión de este tipo para escuchar los puntos de vista de los pueblos indígenas y nos pidió que continuáramos con tan valioso trabajo.
En abril también se celebró la designación de Yerevan, Armenia, como la Capital Mundial del Libro para el 2012. IFLA es miembro del jurado que selecciona la Capital Mundial del Libro y fui invitada a asistir y pronunciar unas pocas palabras. La ceremonia fue muy impresionante y asistieron grandes figuras políticas y religiosas del país así como, eso pareció, todos los residentes de la ciudad. Y era más que evidente que todos, jóvenes o viejos, estaban muy orgullosos de que su ciudad fuera nombrada Capital Mundial del Libro. Lo que más me sorprendió fue ver la importancia que daban a los libros y a la lengua para preservar y promocionar la cultura y la identidad armenia.
Estos son unos cuantos ejemplos de los que he sido testigo sobre cómo las bibliotecas de todo el mundo pueden ser inspiradoras, a veces sorprendentes e invariablemente fortalecedoras.
Es fácil ver por qué tienen un poder especial para sus ciudadanos. Son lugares seguros para el descubrimiento, la exploración y el intercambio de ideas.
Tal vez lo más importante de todo es que contienen el conocimiento y la sabiduría acumulados de todas las generaciones. Como repositorios de la historia, cultura, patrimonio e identidad, ofrecen a sus ciudadanos un sentido a su pasado, su lugar en el presente y sus esperanzas de futuro.
Por supuesto, no quiero decir con esto que todo lo que tiene que ver con las bibliotecas es perfecto. Las dificultades económicas y los cambios constantes en las tecnologías de la información y las comunicaciones continúan teniendo un impacto directo y, a menudo, tenso en las actividades de las bibliotecas de todo el mundo.
Así que la pregunta es ¿cómo la IFLA, como organización, puede responder de la mejor manera y a nivel internacional en vuestro nombre a estas realidades? y ¿cómo pueden vuestras bibliotecas y asociaciones de bibliotecarios hacer lo mismo en vuestros propios países? El nuevo mundo digital ha mostrado que todas las bibliotecas se ven afectadas por lo que ocurre a nivel internacional, ya sean acontecimientos políticos, económicos o sociales.
A menudo he dicho que debemos tomar nota de los defensores del medio ambiente cuando hablan de pensar globalmente pero actuar localmente. Por supuesto, en el caso de las bibliotecas y de nuestras instituciones aliadas debemos hacer las dos cosas. Es decir, pensar Y actuar tanto globalmente como localmente.
IFLA defiende vuestros intereses en la esfera internacional. Los beneficios de este papel deben canalizarse a través de vuestras asociaciones nacionales y regionales, ayudándoos a determinar cuáles son los modos de actuación que debéis elegir.
Esta defensa incluye el importante trabajo que estamos haciendo animando a los estados miembros de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) a adoptar un instrumento legal para las limitaciones y excepciones de los derechos de autor para las bibliotecas y archivos. Una certeza legal que nos permitirá continuar preservando sus colecciones, apoyando a la educación y a la investigación y prestando materiales electrónicos.
La actual viabilidad de las bibliotecas como intermediarias de confianza entre los creadores y los usuarios en el Siglo XXI depende de una legislación equilibrada e innovadora en lo relacionado con los derechos de autor, tanto a nivel nacional como internacional.
En este sentido, IFLA envió el año pasado a representantes a dos reuniones del Comité Permanente de la OMPI sobre los Derechos de Autor y Otros Derechos Relacionados.
El pasado noviembre, algunos colegas del CLM y yo estuvimos en Ginebra en una reunión del Comité Permanente. El estatus de observadores de la IFLA nos permitió defender brevemente nuestra postura delante de todo el Comité Permanente. Me impresionó mucho ver que los más de 180 países miembros dedicaron tres días enteros a discutir los méritos de las limitaciones y excepciones de los derechos de autor para las bibliotecas y archivos, y eso fue sólo el comienzo.
Cuando el Comité Permanente volvió a reunirse en julio, a pesar de que bibliotecas y archivos no ocupábamos una gran parte de su agenda, el comité decidió adoptar formalmente un documento de trabajo en el que la IFLA ha establecido las bases para una futura discusión. Las limitaciones y excepciones de los Derechos de Autor para las bibliotecas seguirán siendo parte de las deliberaciones que haga la OMPI y la IFLA continuará estando presente para fomentar los valores que consideramos más importantes para servir de la mejor manera a nuestros usuarios.
Pero si estamos hablando de las limitaciones y excepciones de los derechos de autor o de temas relacionados con el Acceso Abierto, o la Alfabetización Informacional, o el Libre Acceso a la Información y la Libertad de Expresión, o decenas de otras cuestiones que tratamos a nivel internacional, tendríamos muchas dificultades para realizar nuestro trabajo, o cualquier función, sin la participación activa de nuestros miembros nacionales e institucionales.
La nuestra es una relación verdadera e interdependiente. Trabajando conjuntamente, nuestras voces se harán más fuertes y aumentaremos las posibilidades de ser escuchados. Nuestros esfuerzos conjuntos son vitales para asegurar que la perspectiva bibliotecaria forme parte del debate político público. De este modo podremos reconducir la conversación e incluir cuestiones de importancia para las bibliotecas en la agenda, tanto a nivel nacional como internacional.
Y, por supuesto, este congreso va de todo eso. Nuestro apoyo mutuo e intercambio de ideas. Creo firmemente que todos ustedes tienen el poder de hacer que sus asociaciones de bibliotecarios y sus bibliotecas sean un motor del cambio en los próximos años.
Sé que durante los próximos días compartirán algunas ideas muy innovadoras para el fomento del valor de las bibliotecas dentro de sus comunidades. Si necesitan ideas inspiradoras que llevarse a casa, les destaco el evento Pedalear por las Bibliotecas que tuvo lugar entre el 28 de julio y el 7 de agosto y que recorrió alrededor de 600 km, con ciclistas de Lituania, Letonia y Estonia que visitaron bibliotecas y se reunieron con compañeros de la profesión. Creo que la descripción del evento en su sitio web es un buen ejemplo para nuestras deliberaciones. Dice así:
“Muchos de los valores heredados de la biblioteconomía están presentes aquí: apertura, liberalismo, acceso a la información, aprendizaje permanente e innovación. La biblioteconomía también es por su naturaleza muy humanista, internacional, práctica y no tiene fronteras”.
La misma Pekka Heikkinen participó e indicó que un día el tour se encontró con el Ministro de Cultura de Lituania que se unió durante al menos una milla del recorrido, lo que fue noticia en la televisión nacional. También tengo entendido que Pekka ha sugerido un nuevo evento "Comer por las Bibliotecas”. Eso sí que suena como una idea bastante innovadora. Comer por las bibliotecas, ganar mucho peso y después ¡perderlo pedaleando por las bibliotecas!
Mi mayor deseo es que este congreso os dé energías y os emocionen sus posibilidades. Que marquéis una gran diferencia en la vida de la gente tanto a nivel individual como colectivo en formas que muchas veces incluso vosotros mismos desconoceréis. Después de todo, las bibliotecas son, o pueden ser, destinos para los miembros de la comunidad. Como centros de aprendizaje, como centros de actividad de la comunidad y de acción, como centros de inclusión y de valores democráticos.
También creo que congresos como éste tienen un efecto que dura mucho más que el congreso en sí. Son una llamada a la acción. Tenemos más poder para influir en más gente que cualquier otra institución pública.
Deberíamos utilizar este poder sabiamente. Pero deberíamos utilizarlo.

Muchas gracias.

Ingrid Parent
Presidenta de la IFLA, 2011-2013

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